Lo que amenaza al hombre es su culpa en el pasado y su muerte en el futuro.
Ambas son inevitables y deben aceptarse…
Por ello el hombre ha de hacer frente a su condición humana en términos de falibilidad y mortalidad.
La aceptación de esta doble finitud humana añade a la vida la característica de ser digna de vivirse…
Puesto que sólo frente al sentimiento de culpa tiene sentido mejorar y sólo frente a la muerte tiene sentido actuar.
Si el hombre fuera inmortal, estaría justificado en posponer todo;
no habria necesidad alguna de hacer ahora nada correcto.
Solo con la urgencia y la presión de la transitoriedad de la vida tiene sentido usar el tiempo que pasa
El hombre tiene que hacer el mejor uso de cada momento y elegir correctamente en cada ocasión
…saber que hacer
…a quien amar
…cómo sufrir
extracto:
logoterapia de Viktor Frankl
